Para que en un entorno residencial todo funcione nada se puede dejar al azar, y menos cuando se trata de miles de prendas que siguen un mismo ciclo.
Por eso, hemos diseñado con rigor cada etapa del proceso FiTA dentro de las residencias y lavanderías. Garantizamos que funciona a la perfección.
Cada prenda se marca con un chip inteligente RFiD protegido por una etiqueta termosellable. El chip transmite a la base de datos toda la información relativa a la prenda: a quién pertenece, cuántas veces se ha lavado, en qué estado se encuentra, usuarios que la han manipulado, etc.
Los lectores de la mesa inteligente RFiD identifican la prenda doblada y muestran en la pantalla en qué posición del carro logístico hay que ubicarla y en qué planta y habitación debe guardarse. De esta forma los usuarios no tienen que leer etiquetas ni interpretar a quién pertenece la ropa.
Con el carro logístico se transporta la ropa doblada a las habitaciones o, en caso necesario, al servicio de costura. Si existe alguna confusión, se detecta al instante con el escaneo de los armarios mediante los lectores portátiles RFiD.
Los chips inteligentes RFID permiten consultar la trazabilidad de cada prenda en tiempo real y en diferentes formatos: inventarios por residente, histórico de las prendas, total de prendas lavadas, etc. Esta información evita malentendidos entre los equipos del centro y también con sus familias.
Cuando una prenda se da de baja, basta con retirar la etiqueta protectora para recuperar el chip inteligente RFiD y reasignarlo a otra prenda o a otro usuario.
Cada prenda se marca con un chip inteligente RFiD protegido por una etiqueta termosellable. El chip transmite a la base de datos toda la información relativa a la prenda: a quién pertenece, cuántas veces se ha lavado, en qué estado se encuentra, usuarios que la han manipulado, etc.
Los lectores de la mesa inteligente RFiD identifican la prenda doblada y muestran en la pantalla en qué posición del carro logístico hay que ubicarla y en qué planta y habitación debe guardarse. De esta forma los usuarios no tienen que leer etiquetas ni interpretar a quién pertenece la ropa.
Con el carro logístico se transporta la ropa doblada a las habitaciones o, en caso necesario, al servicio de costura. Si existe alguna confusión, se detecta al instante con el escaneo de los armarios mediante los lectores portátiles RFiD.
Los chips inteligentes RFID permiten consultar la trazabilidad de cada prenda en tiempo real y en diferentes formatos: inventarios por residente, histórico de las prendas, total de prendas lavadas, etc. Esta información evita malentendidos entre los equipos del centro y también con sus familias.
Cuando una prenda se da de baja, basta con retirar la etiqueta protectora para recuperar el chip inteligente RFiD y reasignarlo a otra prenda o a otro usuario.
La metodología que aplicamos para gestionar y clasificar la ropa sin errores se basa en el sistema japonés Poka-Yoke, originario del mundo de la calidad industrial. Este sistema busca prevenir equivocaciones y detectarlas a tiempo mediante mecanismos sencillos y altamente efectivos en los que el uso de los colores juega un papel clave.
En nuestro caso, los chips inteligentes RFID eliminan la posibilidad de errores humanos en la identificación de las prendas; y los carros logísticos diferenciados por colores permiten ordenarlas donde es necesario sólo mirando el monitor de la mesa de doblado.